Films hiperpersonalizados · Venta B2B · En español
Nadie ignorauna películasobre sí mismo.
Encontramos a tu prospecto en LinkedIn, investigamos su marca y le producimos un film de cuarenta segundos donde él es el protagonista. Se lo enviamos con su nombre en la primera línea. Tú apruebas cada uno antes de que salga.
Nueve films. Nueve personas que no sabían que iban a protagonizar uno.
Cada film sale de un hecho verificable de la persona: el toro que su marca lleva setenta años sin nombrar, el estadio que se vacía en veinte minutos, un avión bautizado por un hidroavión de 1926. Toca uno para verlo entero, con voz.
Sin lip-sync en ningún sitio
Nadie habla a cámara. La voz es un narrador, y la persona aparece actuando dentro de la escena, con su cara real como referencia.
Siete pasos, del perfil de LinkedIn al film aprobado.
Esto es lo que pasó con Sergio, tal cual. El mismo pipeline corre para cada persona de la lista.
- 01
Encontramos a la persona.
Apollo la localiza y LinkedIn la confirma. Sin perfil de LinkedIn no hay lead: necesitamos ver que existe, cómo se llama de verdad y qué cara tiene hoy.
- 02
Investigamos su marca.
Un agente con búsqueda web encuentra el hecho que prueba que la miramos. El toro que lleva setenta años sin nombre. El estadio que se vacía en veinte minutos. El hidroavión de 1926.
- 03
Escribimos cinco líneas.
El guion cabe en quinientos caracteres. Cada línea es una escena y ninguna frase cruza un corte. Las tres primeras son sobre ella; las dos últimas, sobre ti.
- 04
Componemos cada plano.
Su foto real es la referencia de identidad, nunca una descripción en texto. Aparece actuando dentro de la escena, con la luz y la óptica que pide el plano.
- 05
Le damos movimiento.
El plano se anima a 1080p. La cámara se mueve, la luz respira, la cara no cambia. Desliza y míralo cuadro a cuadro.
- 06
Ponemos la voz y los subtítulos.
Un narrador. Nadie habla a cámara. Los subtítulos se encienden con el audio real, letra por letra, y el film cierra con tu marca.
- 07
Una persona lo aprueba. Después, sale.
Nada se envía solo. Cuando tú lo apruebas, el film viaja con su nombre en la primera línea a una página privada, en español, con un botón que agenda.



Referencias
La cara lo hace mirar. El dato lo hace responder.
Un agente con búsqueda web encuentra el hecho que ningún mensaje genérico podría saber. Si no lo encuentra, lo marca como sin verificar. Nunca se inventa un premio.
En 1994 la ley obligó a borrarle el nombre y el toro siguió funcionando igual: sin una sola letra, todo el mundo sabe de quién es. Juan lleva dieciocho años en el mismo silencio detrás de él.
La marca se llama «más allá» y lo cumple cada semana en el aire. El nombre de Pablo lleva años sin moverse.
Llena estadios varios días seguidos. Lo que dice allá arriba no queda en ningún sitio donde alguien nuevo pueda encontrarlo al día siguiente.
Lleva doce años recomendando lo que viene en un bote. El film le enseña de dónde sale, y quién le va a pagar por cuidarse.
Del correo a tu agenda, con cada paso medido.
Un correo
Una línea con su nombre y un solo botón. Sin adjuntos, sin plantilla.
Una página privada
Aviso de IA que acepta antes de ver nada. Su film. Su ángulo. Tu marca.
Un botón
Registramos si abrió, cuánto vio y si lo tocó. Nada de esto lo adivinamos.
Tu agenda
El botón abre tu calendario, tu aplicación o tu WhatsApp. Lo que ya usas.
Lo que ves tú
Un panel por campaña, de solo lectura: quién abrió, cuánto vio y quién tocó el botón. Ninguna cifra sale de una estimación. Esta es la sesión real del film de Sergio.
Siete cosas que no negociamos.
Cada una la aprendimos produciendo films reales. Algunas costaron dinero; ninguna se va a repetir.
- 01Sin LinkedIn, no hay lead.
- 02Su foto real es la referencia. Jamás una descripción.
- 03Ningún film sale sin que una persona lo apruebe.
- 04Todo lo que ve tu prospecto está en español.
- 05Nunca enviamos desde tu dominio principal.
- 06Tu prospecto puede declinar, y borramos su film.
- 07Nunca tocamos tu cuenta de LinkedIn.
07 / 07 — Early adopters
Estamos abriendo con pocos clientes.
Producimos los primeros diez films de tu campaña y tú los apruebas antes de que salga uno solo. Si no te reconoces en ellos, paramos ahí. Si te reconoces, seguimos con los otros ciento cuarenta.